Estudiantes de Medicina Integral Comunitaria se forman en seis años y pueden laborar en cualquier nivel de atención
Viernes, 28 de Octubre de 2011 10:51



El coordinador del Comité Interinstitucional del Programa Nacional de Formación en Medicina Integral Comunitaria (PNF-MIC), Antonio Torres, desmintió este jueves “una vez más, a algunos colegas pertenecientes a la Academia Venezolana de Medicina y a algunas direcciones de universidades tradicionales que llevan la carrera de Medicina” que generan una matriz de opinión para descalificar la preparación académica y práctica de las y los estudiantes que se forman como médicas y médicos integrales comunitarios en todo el territorio nacional.

Este programa es refrendado por el Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria (Mppeu) conjuntamente con su par para la Salud, de la mano con las misiones Barrio Adentro y Sucre, y las universidades que lo gestionan.   

En rueda de prensa realizada en las instalaciones de la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV), Torres exigió respeto a los colegas que con sus aseveraciones “descalifican a las y los futuros médicos integrales comunitarios, cuando señalan que su formación es de tres años, que no cumplen con el número de horas de formación según normas internacionales, que no ven pacientes y que no son competentes para laborar en cualquier nivel de atención”.

Este año egresa la primera promoción del PNF-MIC, integrada por 8.250 bachilleres que entrarán inmediatamente a formar parte del Sistema Público Nacional de Salud venezolano.

“Vemos con asombro como estos reconocidos médicos(as) no han investigado, no se han documentado sobre este noble programa y así, alegres y libremente, ofrecen declaraciones afirmando que el PNF-MIC es impartido en tres años (…); todo lo contrario, el PNF en Medicina Integral Comunitaria como su plan de estudios, aprobado por el Consejo Nacional de Universidades y por resolución emitida por el Mppeu, tiene seis (6) años de duración”. 

El coordinador destacó que durante estos seis años, las y los estudiantes cumplen con 8.783 horas presenciales, superando las requeridas en el ámbito internacional, y de esas horas la gran mayoría son prácticas. “Nuestra formación ocurre de la siguiente manera: se aprende en los escenarios donde trabajarán y se enseña con el ejemplo del colectivo”. 

En cuanto a la afirmación que se hace de que las y los futuros médicos integrales comunitarios “no ven pacientes”, Torres subrayó que desde el primer año de formación laboran en los consultorios de Barrio Adentro así como en los Centros de Diagnóstico Integral y Salas de Rehabilitación Integral de esta misión. Asimismo, en sus dos últimos años, cada alumno realiza rotaciones y pasantías por la red hospitalaria del país y en ese momento se incorporan las y los médicos venezolanos en su proceso de formación. 

En relación con la competencia profesional de las y los médicos integrales, enfatizó que cuentan con un perfil con capacidad diagnóstica y terapeuta, y utilizan el método clínico y epidemiológico para prestarle atención al pueblo, donde hacen promoción y prevención en salud, por lo que están en capacidad de ejercer sus funciones como médicas y médicos en cualquier nivel de atención. Al respecto acotó: “En este momento, nuestro país requiere de médicas y médicos, tanto para el primer como el tercer nivel de atención y allí estarán cuando la Patria los necesite, porque son competentes”. 

Exhortó a quienes han generado esta matriz de opinión negativa en torno al PNF-MIC, a que “reflexionen, revisen el plan de estudio de este programa antes de declarar en su contra, puesto que toda y todo médico se caracteriza en dar su opinión previa investigación y documentación”. Por último, instó al sector médico a revisar el programa de estudios de Medicina de las universidades tradicionales así como el perfil y el título otorgado que dice Médico Cirujano, “porque ciertamente somos médicos, pero médicos generales, no cirujanos, porque de ser así no haría falta cursar un posgrado en Cirugía”.